Un grito por la vida de los líderes y las lideresas sociales

[author] [author_image timthumb=’on’]https://asuntosdelsur.org/wp-content/uploads/2019/08/Taty.jpg[/author_image] [author_info] Texto y fotos: Tatiana Cárdenas – Asistente de comunicación[/author_info] [/author]

#NosEstánMatando es el llamado a la defensa de la vida y luchas de los líderes y las lideresas de Colombia que vienen siendo asesinados y asesinadas sistemáticamente desde la firma de los acuerdos de paz.

Enlistar los nombres de hombres y mujeres que desde la firma de los acuerdos de paz con las FARC han sido asesinados es una labor dolorosa y angustiante, que la lista sea tan larga que se necesite a cientos de personas para sostenerla grita más fuerte que cualquier manifestación que pueda hacerse en protesta de esta catástrofe social.

En diferentes ciudades del mundo miles de personas salieron a las calles rechazando esta masacre, hablamos de 486 hombres y mujeres desde 2016 y otros miles en riesgo que no alcanzan a ser contados y mucho menos visibilizados, debido al subregistro y el miedo. Entre los meses de mayo de 2018 y mayo de 2019 fueron 196 líderes y lideresas los muertos de forma violenta.

El 2018 fue el peor año para defender los Derechos Humanos en el país, según el informe La naranja mecánica de Somos defensores solo en el segundo semestre de ese año fueron asesinados 82 líderes y lideresas sociales.

En la mayoría de estos casos los agresores son desconocidos, en un segundo lugar se registra a las disidencias de las FARC como perpetradores, junto a grupos paramilitares y fracciones del ELN y el EPL aún activas. El porcentaje de capturas por estos crímenes es vergonzosamente bajo y el de condenas casi nulo.

Las agresiones se realizaron en 28 de los 32 departamentos de Colombia, es decir que las personas defensoras de derechos humanos se encuentran en un alto riesgo para realizar sus labores en más del 87% del país (cifras del SIADDHH).

La defensa de la tierra y del territorio es una de las luchas que más buscan ser silenciadas por los actores armados, esto hace a los indígenas, campesinos, afrocolombianos y líderes comunales en zonas rurales más vulnerables. Otro tema que se relaciona con las agresiones es la sustitución de cultivos ilícitos.

Según el informe anual de Global Witness, ONG inglesa que da seguimiento a los casos de homicidios a líderes y lideresas ambientales, Colombia y Brasil ocupan el segundo y tercer lugar en asesinatos a defensores y defensoras de la tierra, superados en este terrible conteo solo por Filipinas.

Más de la mitad de los 164 asesinatos a personas por su liderazgo ambiental ocurrieron en América Latina. El reporte de Global Witness se realiza desde 2012 y durante cada entrega anual se evidencia que el sur del continente ha sido la región más violenta para ejercer la protección a la tierra y los recursos ambientales en el mundo.

INFORME LA NARANJA MECÁNICA / SOMOS DEFENSORES 

INFORME DE GLOBAL WITNESS