Asuntos del Sur participó en POLLEN2026, la Conferencia Internacional de Ecología Política realizada en Barcelona, un espacio central para incidir en la gobernanza ambiental de la región. Allí se presentó una investigación clave sobre represión y las estrategias para contrarrestarla, por parte de defensores ambientales en el Sur Global, en el marco del proyecto Kallied (Knowledge Aliance for Environmental Defenders).
La relevancia de habitar un espacio global radica en la posibilidad de situar en la agenda pública las complejas realidades de los liderazgos socioambientales en nuestras regiones. Frente a académicos, activistas y organizaciones de todo el mundo que discuten las dinámicas de poder en torno a la justicia climática, la organización aportó una perspectiva situada desde los territorios del Sur Global.
La participación de Asuntos del Sur se enmarcó en el panel “Defender a quienes defienden: Estado, represión y criminalización de los movimientos socioambientales”, un espacio que abordó los mecanismos institucionales y corporativos que limitan la acción ciudadana y hostigan a los activistas.
En este panel, Ignacio Lara, coordinador de Democracia Ambiental y Sur Global de Asuntos del Sur, presentó el paper «Estrategias de comunidades del Sur Global frente al cambio climático y el extractivismo». La investigación analiza los 9 proyectos que integran Kallied, una comunidad de práctica del Sur Global compuesta por 32 organizaciones de 22 países. A partir de este mapeo, el trabajo examina las operaciones de la represión Estado-corporativa contra defensores ambientales, así como las dinámicas de protección y agenda colectiva que las propias comunidades diseñan frente al avance extractivista.
El valor del estudio radica en que no solo mapea las distintas modalidades de violencia, sino que visibiliza las estrategias de resistencia local. Al respecto, Lara, durante la presentación, destacó que «la violencia contra las personas defensoras del ambiente no es un fenómeno externo a la gobernanza ambiental. Con frecuencia, es producida por la propia forma en que esa gobernanza se organiza. Por eso, las formas de protección más sólidas no se imponen desde arriba: se construyen colectivamente desde los territorios, a través de la organización, el cuidado y los saberes comunitarios”.
Estas experiencias ponen de manifiesto los límites de la gobernanza ambiental y las insuficiencias de las políticas estatales, incluso frente a avances como el Acuerdo de Escazú en América Latina y el Caribe, cuya implementación continúa siendo un desafío. Herramientas de monitoreo impulsadas desde Asuntos del Sur, como el Escazú Barómetro, demuestran la brecha existente entre las ratificaciones diplomáticas y las garantías de seguridad efectivas en el territorio.
Para Asuntos del Sur, visibilizar estrategias en escenarios globales es fundamental para reconfigurar la agenda regional, impulsando mecanismos de participación ciudadana que pongan en el centro el cuidado de los territorios y de quienes los defienden
