Por tercer aĂąo consecutivo, los firmantes del Acuerdo de EscazĂş se reunirĂĄn en Santiago de Chile, del 22 al 24 de abril de 2024. Hay mucho en juego, pero destaca la aprobaciĂłn del Plan
de AcciĂłn de los defensores de los derechos humanos y medioambientales.
Un acuerdo sin precedentes
El acuerdo de EscazĂş es Ăşnico. Es el primer tratado internacional de AmĂŠrica Latina y el Caribe que se ocupa del medio ambiente, y el primero del mundo que incluye disposiciones legales sobre los derechos de las personas defensoras del medio ambiente. El acuerdo, adoptado en EscazĂş (Costa Rica) el 4 de marzo de 2018, naciĂł en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Desarrollo Sostenible de 2012 y es el Ăşnico tratado vinculante que se ha adoptado tras la conferencia.
Durante varias dĂŠcadas, las polĂticas de desarrollo econĂłmico de AmĂŠrica Latina se han centrado principalmente en la explotaciĂłn de recursos extractivos (como por ejemplo, la extracciĂłn de hidrocarburos) y la producciĂłn de productos agrĂcolas para la exportaciĂłn (soja, caĂąa de azĂşcar, cafĂŠ, aceite de palma, etc.). Sin embargo, la marcha hacia la globalizaciĂłn se realiza frecuentemente a expensas de la poblaciĂłn que vive en estas fĂŠrtiles tierras. Muchos activistas luchan por proteger su entorno, a costa de sus vidas. En 2016, el asesinato de Berta CĂĄceres, activista medioambiental hondureĂąa, tuvo un profundo efecto en la mente de la gente, y tristemente contribuyĂł a acelerar la creaciĂłn del Acuerdo de EscazĂş. Llevaba 22 aĂąos luchando por la defensa de los derechos humanos y, en particular, contra la construcciĂłn de una presa hidroelĂŠctrica que habrĂa privado de agua a cientos de habitantes de la comunidad de RĂo Blanco. SegĂşn Global Witness, 200 activistas medioambientales fueron asesinadas en AmĂŠrica Latina en 2020, lo que la convierte en el continente con el mayor nĂşmero de asesinatos de activistas medioambientales.
El acuerdo de EscazĂş se inscribe precisamente en esta lĂłgica de protecciĂłn jurĂdica de las poblaciones, principalmente de los ÂŤpueblos originariosÂť, que son las primeras vĂctimas de la explotaciĂłn de los recursos naturales. Este instrumento internacional se inspira en el principio 10 de la DeclaraciĂłn de RĂo de 1992, que consagra la participaciĂłn ciudadana como piedra angular de la protecciĂłn del medio ambiente (al igual que la ConvenciĂłn de Aarhus de 1998, que promoviĂł este mismo principio en Europa).
Las consecuencias de la crisis de Covid-19 han tenido una resonancia especial para los activistas medioambientales de SudamĂŠrica y el Caribe. La violencia fĂsica y moral contra los activistas se ha exacerbado, y los gobiernos utilizan sistemĂĄticamente la pandemia para criminalizar sus acciones. La prohibiciĂłn metĂłdica de todas las manifestaciones ecologistas en algunos paĂses, con el pretexto de ÂŤdifundir informaciones que incitan a la violenciaÂť, representa un peligro para la libertad de expresiĂłn, pero sobre todo para la defensa de los derechos humanos y del medio ambiente. Sin embargo, la crisis de la pandemia tambiĂŠn podrĂa representar un punto de inflexiĂłn hacia una recuperaciĂłn mĂĄs integradora y respetuosa con el medio ambiente.
La tercera COP
La primera Conferencia de las Partes (COP, por su denominaciĂłn en inglĂŠs), celebrada tambiĂŠn en Santiago en abril de 2022, estableciĂł la capacidad del ComitĂŠ para recibir ÂŤquejasÂť, conocidas como comunicaciones, no sĂłlo de los Estados sino tambiĂŠn de particulares, algo poco habitual en el mundo de la defensa del medio ambiente. Esta prioridad de reforzar la cooperaciĂłn y el multilateralismo a largo plazo se reflejĂł tambiĂŠn en la voluntad de retransmitir en directo la COP 2, que tuvo lugar en Buenos Aires en abril de 2023. Las fechas de estas reuniones no se eligieron al azar, ya que el 22 de abril simboliza el DĂa Mundial de los Defensores del Planeta. En 2024, la COP 3 volverĂĄ a celebrarse en la capital chilena, con el objetivo de finalizar el Plan de AcciĂłn para proteger a los defensores de los derechos humanos. El programa detallado de esta reuniĂłn estarĂĄ disponible prĂłximamente en el sitio web del Acuerdo de EscazĂş (https://acuerdodeescazu.cepal.org).
Un futuro prometedor
La llegada al poder en Costa Rica del nuevo presidente conservador, Rodrigo Chaves Robles, ha trastocado los planes medioambientales del acuerdo de EscuazĂş. Chaves Robles se niega a ratificar el acuerdo. En una rueda de prensa, el nuevo presidente anunciĂł que no creĂa ÂŤque (el acuerdo de EscuazĂş) beneficiarĂĄ al paĂs, ya que todo lo incluido en el acuerdo de EscuazĂş ya estĂĄ previsto en nuestra legislaciĂłnÂť, y aĂąadiĂł que ÂŤel sector privado debe estar tranquilo porque el acuerdo de EscuazĂş no estĂĄ en la agenda del gobiernoÂť. Estos anuncios se producen en un momento en el que numerosas organizaciones se oponen a las disposiciones de Escazu, alegando la pĂŠrdida de soberanĂa nacional como argumento a menudo utilizado por los partidos conservadores. Sin embargo, el artĂculo 3 del acuerdo de EscazĂş estipula que todos los paĂses firmantes conservan la soberanĂa absoluta sobre sus recursos naturales. Los acuerdos de ParĂs de 2015 tambiĂŠn suscitaron las mismas preocupaciones entre algunos sectores de la clase polĂtica en la regiĂłn.
Sin embargo, el ânuevoâ giro a la izquierda en algunos paĂses latinoamericanos es prometedor. El nuevo presidente de Colombia, G. Petro, y Lula da Silva, de Brasil, se han comprometido a aplicar el tratado. Durante un coloquio organizado por Asuntos del Sur, el 20 de febrero, tuvimos la oportunidad de hablar de los acuerdos de EscazĂş con especialistas brasileĂąas en temas medioambientales y de defensa de los derechos humanos. Siendo Brasil el paĂs con mĂĄs conflictos socioambientales de AmĂŠrica Latina, este acuerdo puede ser la promesa de un futuro mĂĄs justo y respetuoso con nuestro planeta.
Alicia Charon
