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“La victoria de Trump refleja el malestar occidental con la globalización”

En tiempos en los que los resultados de ciertos procesos políticos –en la región y fuera de ella- parecieran ser cada vez más confusos, tanto para quienes hacen de la política su profesión como para quienes no, resulta complejo desandar el cúmulo de opiniones y visiones encontradas que tratan de dar cuenta de las causas y consecuencias de los mismos, así como también de sus principales desafíos.

En este sentido, la entrevista con el politólogo argentino Andrés Malamud, investigador principal en el Instituto de Ciencias Sociales de la Universidad de Lisboa, nos ofrece un sintético pero certero panorama sobre algunos temas de actualidad en la política global y regional, pasando de las elecciones en Estados Unidos, a los cuestionamientos a las ciencias sociales y los procesos políticos latinoamericanos.

1 – Uno de los temas sobre los que más se está hablando actualmente es del triunfo de Trump en las elecciones de Estados Unidos. ¿Qué análisis hacés de su victoria ante Hillary Clinton? ¿Cuáles crees que son las principales implicancias, a nivel internacional, de su elección como presidente?

La victoria de Trump refleja el malestar occidental con la globalización. En ese aspecto, es un caso más de los muchos que están emergiendo, como el Brexit, el movimiento Cinque Stelle, Le Pen y Podemos. Pero Estados Unidos no es un país cualquiera porque el dólar cumple una función sistémica (global) y no sólo nacional. Si Trump lanza un enorme plan de infraestructura financiado con deuda pública y emisión monetaria, importará capitales y exportará inflación. La consecuencia será crecimiento económico en Estados Unidos y crisis financiera en el resto del mundo. Para América Latina y Europa, el resultado puede variar entre malo (inestabilidad, pobreza) y muy malo (inestabilidad, pobreza y violencia).

2 – En línea con esto que decís, este triunfo de Trump, la derrota del “Sí” en el referéndum colombiano o la victoria del Brexit en el Reino Unido (por nombrar sólo algunos) ¿Son señales de crisis de los sistemas políticos actuales o sólo errores de campaña electoral?¿Están los partidos tradicionales perdiendo la capacidad para interpelar al electorado?

Ambas cosas: hay factores comunes (estructurales) y factores particulares (contingentes). En cualquier caso, los partidos tradicionales de Occidente están perdiendo capacidad adaptativa y son sobrepasados por fuerzas emergentes de contenido nacionalista y forma populista. Contra el discurso dominante, el contenido es más importante que la forma: las mayores amenazas para la libertad provienen del nacionalismo, no del populismo.

3 – Con estas elecciones en Estados Unidos también se habló mucho de la incapacidad de los cientistas sociales para dar cuenta de las transformaciones sociales, lo cual deriva en análisis que no logran capturar los comportamientos o preferencias electorales ¿Estás de acuerdo con esto o crees que son problemas de mal uso de las herramientas existentes?

En 2004, el politólogo Samuel Huntington publicó esto:

Los varios factores que amenazan el corazón de la cultura y el credo americano pueden generar un movimiento, por parte de los estadounidenses blancos y nativos, que reviva los conceptos raciales y étnicos descartados y desacreditados de la identidad americana y crear una América que excluya, expulse o suprima gente de otros grupos raciales, étnicos y culturales. Las experiencias históricas y contemporáneas sugieren que esta es una reacción altamente probable de parte de un grupo étnico-racial que alguna vez fue dominante y que se siente amenazado por el surgimiento de otros grupos. Esto podría producir un país racialmente intolerante con altos niveles de conflicto entre los grupos[1].      

No, los cientistas sociales lúcidos hace tiempo que ven venir este fenómeno. El problema son los encuestadores, que no supieron calibrar los efectos de la elección indirecta: a nivel nacional las encuestas acertaron, el problema es que la elección presidencial se define en media docena de Estados y éstos fueron mal medidos.

4 – Pasando un poco a cuestiones más bien regionales, recientemente has escrito sobre “Por qué retrocede la izquierda” en América Latina ¿Qué denominador común encontrás para explicar el fin de muchos procesos progresistas en varios países de la región y el arribo de gobiernos de corte conservador?

La causa principal es la baja del precio de los recursos naturales, cuya carestía había permitido a los gobiernos llamados de izquierda financiar una cierta redistribución social y sus campañas electorales. Pero si los precios internacionales siguen bajos y encima Estados Unidos eleva la tasa de interés, los oficialismos actuales enfrentarán problemas más serios que sus antecesores.

5 – Una considerable parte de tu trabajo académico giró en torno a los procesos de integración regional en América Latina. También has sido crítico del estado en que se encuentran mucho de ellos, sea por la falta de resultados concretos como por la superposición de acuerdos regionales existente. ¿Qué futuro tienen, en tu opinión, esquemas como el Mercosur o la Unasur?  

Entendida como soberanía compartida, la integración regional prácticamente no existe en América Latina. Son pocos los casos en que los Estados cedieron voluntariamente el derecho de actuar unilateralmente: Agencia Brasileño-Argentina de Contabiliad y Control de Materiales Nucleares (ABACC) es uno de ellos. Lo que sí abunda en América Latina es el regionalismo, entendido como cooperación intergubernamental para proteger la soberanía nacional (en vez de compartirla) y la estabilidad de los presidentes (en vez de la democracia). Los países latinoamericanos comparten la medianera, no la casa.

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[1] La traducción es del entrevistador. En su versión original la cita dice: “The various forces challenging the core American culture and creed could generate a move by native white Americans to revive the discarded and discredited racial and ethnic concepts of American identity and to create an America that would exclude, expel, or suppress people of other racial, ethnic, and cultural groups. Historical and contemporary experience suggests that this is a highly probable reaction from a once dominant ethnic-racial group that feels threatened by the rise of other groups. It could produce a racially intolerant country with high levels of intergroup conflict.”

* Fotos ilustrativas extraídas de internet.

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