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4J: Sin aborto legal no hay “Ni una Menos”

El pañuelo verde, símbolo de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito, tiñó la multitudinaria marcha de #NiUnaMenos de este lunes 4 de junio en la ciudad de Buenos Aires. Una tarde, bajo el frío y la lluvia, donde el grito más repetido fue “aborto legal en el hospital”, así como las consignas: educación sexual para decidir, anticonceptivos para no abortar y aborto legal para no morir.

La cuarta edición federal se replicó en múltiples ciudades del país: Córdoba, Mendoza, Tucumán, Salta, San Salvador de Jujuy, Resistencia, San Luis, Catamarca, San Juan, Corrientes, Paraná, Concepción del Uruguay, Gualeguay, La Plata, Mar de Plata, Bahía Blanca, Neuquén y Puerto Madryn, entre otras ciudades. Además, este 4J fue precedido por el 3J en Rosario, una gigante marea verde frente al Monumento a la Bandera.

Este “Ni una Menos” de 2018 está enmarcado por las ocho semanas previas -martes y jueves- de debate sobre el aborto en el Congreso de la Nación, con oradoras y oradores a favor y en contra de la legalización del aborto. Estas jornadas estuvieron contenidas por la discusión y el seguimiento masivo en las redes sociales con los hashtags #AbortoLegalYa, #AbortoLegalEsVida y #AbortoLegalEnElHospital, entre otros. También se hizo presente, cada martes y jueves, la movilización ciudadana frente al Congreso, para arropar la diversidad de personas expositoras (especialistas en la temática, académicas, abogadas, periodistas, militantes, prestadoras de salud, escritoras, artistas, familiares de víctimas de abortos inseguros, estudiantes, legisladoras de otras cámaras, entre otras) que centraron el debate en la necesidad de eliminar del código penal la legislación sobre aborto. Así como, la responsabilidad de decidir entre abortos seguros o inseguros como hasta el momento; ya que el aborto en condiciones de inseguridad y clandestinidad es un grave problema de salud pública y de derechos humanos en la Argentina.

En el año 2015, el Ministerio de Salud de la Nación reconoció como válida la estimación que en la Argentina se realizan entre 370 y 522 mil interrupciones de embarazos por año(1).  En el informe de 2010 de la CEDAW(2) se establece que las complicaciones por abortos inseguros han sido la primera causa de muerte materna en Argentina en los últimos 20 años(3). Éstas representan entre el 25 y 30% del total de muertes maternas, y junto con Jamaica y Trinidad Tobago, son los únicos países de la región donde el aborto es la primera causa de muerte materna(4).

En la legislación argentina, desde 1921 el aborto es un delito con penas de prisión para quien lo efectúa y para la mujer que se causara o consintiera en la práctica; excepto cuando éste está contemplado en las circunstancias de no punibilidad(5). El Fallo de la Corte Suprema(6) de 2012 ratificó esta interpretación de la ley.

De esta forma, este 4J se erige como una contundente demostración de la fuerza de la heterogeneidad de mujeres, y también del acompañamiento de varones, en las calles para encarar el próximo 13 de junio, día histórico en el que se tratará en el Congreso el proyecto de ley de interrupción voluntaria del embarazo de la Campaña, que se presenta por quinta vez.

La Campaña Nacional fue impulsada desde las asambleas y movimientos barriales surgidos en el contexto de la crisis socio-económica del 2001. Sin embargo, se consolidó en los Encuentros Nacionales de Mujeres. Concretamente, el Encuentro realizado en Rosario, en 2003, resultó clave para la masificación de la demanda por el derecho al aborto y para impulsar la creación de la Campaña en 2005. Así el pasado 28 de mayo -Día Internacional de la Acción por la Salud de las Mujeres- fue el aniversario de estos 13 años de construcción de la alianza federal y horizontal por la lucha por el aborto legal, seguro y gratuito.

En cuanto a los antecedentes, en 2008 fue la primera vez que a instancia de la Campaña se presenta el proyecto del aborto legal. El proyecto se presenta cada dos años. En los sucesivos intentos (2010, 2012, 2014)(7) creció el número de Diputados firmantes     -cincuenta y uno, setenta, y sesenta y cuatro, respectivamente- con una ligera caída en 2014. En 2016 se volvió a presentar; de nuevo no obtuvo el tratamiento en comisión. De esta forma perdió el estado parlamentario. Pese a que no tuvo las firmas suficientes para ser tratado en las comisiones del Congreso, el tema se insertó en la agenda política.

Foto: Cora Ruiz Tena

Además de la marea verde, este 4J fue -una vez más, como ya pasó en el comunicado consensuado el pasado 8M- un “Ni Una Menos” interseccional. Se trató de una convocatoria con la presencia de múltiples voces de mujeres en el escenario que históricamente fueron invisibilizadas en Argentina. De esa manera la lectura del comunicado estuvo a cargo de una mujer afrodescendiente, una mujer trans, una mujer de origen mapuche, una mujer villera, una mujer migrante mexicana y una mujer trabajadora maquinista del subte. También participó Nina Brugo (abogada e histórica militante feminista) como representante de la Campaña y el emotivo cierre estuvo a cargo de Nora Cortiñas (Madres de Plaza de Mayo-Línea Fundadora).

La intersección, la interdependencia e interrelación de diversas categorías sociales (afroascendientes, pueblos originarios, identidad trans, diversidad sexual, situación socioeconómica, pobreza, discapacidad, situación de HIV, entre otras) permite contextualizar a las mujeres protagonistas de este “Ni una Menos”, generando historias de vida de resistencia a múltiples y simultaneas violencias machistas.

El texto de este 4J es el resultado del consenso del trabajo de diversas asambleas de las organizaciones sociales que participan del colectivo de “Ni Una Menos” durante todo el mes de mayo. Además de las anteriores consignas, también se escucharon los reclamos por las políticas de ajuste del actual gobierno de Mauricio Macri. De hecho, el eslogan principal de la convocatoria fue “Libres, vivas y desendeudadas nos queremos”, en relación al acuerdo que el Gobierno Nacional firmará con el FMI.

Esta marcha de “Ni una Menos” empezó el pasado 3 de junio de 2015, para visibilizar el reclamo contra la violencia machista, las cifras de femicidios en Argentina siguen interpelando actuaciones urgentes. En 2016, el #NiUnaMenos argentino se agregó al #VivamosNosQueremos mexicano, superando todas las expectativas de participación. Este fenómeno se replicó en muchos países de Latino América y el Caribe, pero también de otras latitudes. El año pasado, la consigna fue "Basta de femicidios, el gobierno es responsable”.

De acuerdo, al Observatorio de Igualdad de Género de América Latina y el Caribe (OIG), en 2016 se registró un total de 1.831 casos de feminicidio, entre los países con mayores tasas de feminicidio se encuentran Argentina (254). Siguiendo con datos del Registro Único de Casos de Violencia contra las Mujeres (RUCVM) del período 2013-2017, publicado en 2018, la modalidad de violencia más común es la doméstica (97,0%), y si se observa por tipología se encuentra la psicológica (86,9%), la física (67,4%), la simbólica (25,1%), la económica y patrimonial (19,4%) y la sexual (7,9%). Las variables de frecuencia de la violencia y el tiempo de maltrato conforman la situación de gravedad de las violencias. Así, el 93,3% de los casos registrados han padecido violencia más de una vez y, respecto la duración, el 40,5% de éstos refiere a un tiempo entre 1 a 5 años y el 23,8% a más de 10 años de maltratos continuados. Relacionado con el vínculo de la víctima con el agresor, en el 45,8% de los casos es la pareja y en el 36,9% la expareja.

Nota al pie:

(1) Mario, S., & Pantelides, A. (2009). Estimación del aborto inducido en Argentina. Notas de Población. Año XXXV, 87. Santiago de Chile: CEPAL. Disponible en http://repositorio.cepal.org/handle/11362/12842

(2)  El Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer.

(3) Naciones Unidas (2010). Observaciones finales del Comité para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer: Argentina, párrafos 37-38 (CEDAW /C/ARG/CO/6).

(4) González, A. (2011). Una mirada analítica a la legislación sobre la interrupción del embarazo en los países de Iberoamérica y el Caribe (Mujer y Desarrollo No. 110). Santiago de Chile: Comisión Económica para América Latina y el Caribe.

(5) En el Código Penal argentino, art. 86, incisos 1 y 2, vigente desde su reforma en 1922. Los causales implican la práctica con el objetivo de evitar el peligro para la vida o la salud de la mujer (Maffia, 2006). También cuando el embarazo es producto de una violación o contra una mujer con discapacidad (Bergallo y Ramón Michel 2009; Bergallo, 2014). En relación a la última circunstancia incluye a las menores de 13, y las de 13 a 16 años en aquellos tratamientos que no resulten invasivos para su propio cuerpo según en el Código Civil reformado (art. 26).

(6) El Fallo en el caso F.A.L. s/mediada autosatisfactiva de 13 de marzo de 2012.

(7) Proyecto de Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo, Expediente 2249-D-2014.

Foto de portada: Prensa Obrera

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Cora Ruiz Tena

Politóloga por la Universidad Pompeu Fabra, Máster en Juventudes y Sociedad por la Universidad de Girona. Cursada Maestría en Administración Pública de la UBA (en proceso de elaboración de tesis). Feminista y activista política. Actualmente colabora en Asuntos del Sur en su proyecto "SISA". Tw: @CoraRuiz

Christian Andres Gonzales Calla

Politólogo.

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