Guatemala: la necesidad de seguir empoderando a las mujeres

Mucho con Poco, Asuntos del Sur. - Los días 24 y 25 de julio, en Ciudad de Guatemala, se realizó el taller “Mujer, Política, Territorio y Cuerpo” que fue co-organizado con organizaciones aliadas como Las Poderosas (un grupo de mujeres víctimas de violencia de género que llevan a cabo teatro anti-patriarcal para sanar y fortalecerse) y Sector de Mujeres (conformada por 33 organizaciones de mujeres de todo el país guatemalteco que buscan incidir políticamente en diversos espacios de toma de decisión). El lugar donde se concentraron más de cincuenta lideresas de diferentes lugares de Guatemala fue el Centro Cultural España en la Ciudad Guatemala.

En las lecturas sobre la situación de las mujeres en Guatemala así como el reconocimiento de experiencias participaron organizaciones como la Fundación Myrna Mack, la Asociación Política de Mujeres Maya, la Asociación de Viudas de Pilotos, la Unión Nacional de Mujeres Guatemaltecas, PLADIS, La Cuerda, Mujeres Tejedoras, Ajtz’ib, Amismaxaj, CONAVIGUA, Nómada, Impunity Watch, REDNOVI, Incide Joven, la Coordinadora Nacional de Atención a la Víctima, entre otras experiencias de organización social y política por los derechos de las mujeres, desde diversas agendas.  

Las temáticas que pusieron en discusión las lideresas tuvieron persistentes referencias a los Acuerdos de Paz y la ausencia de su cumplimiento, en especial, para las mujeres. Resonó la importancia de la memoria histórica y ancestral que cruza por el cuerpo y por el territorio, que no se puede desoír. Asimismo, frente a las demandas, se insistió y enfatizó: somos sujetas políticas. Esto es político, remarcaban, en diferente tono y desde diversas experiencias, las lideresas participantes.

Otra problemática que no fue ajena a los debates desde las mujeres, se refirió a las tierras. “No hay una línea de orientación a las mujeres, en su conjunto, para ver cuáles son sus derechos en cuanto a sus propiedades” señaló Nan Calixta Gabriel. Se trata de un aspecto perjudicial para las mujeres caracterizado por la falta de información y la carencia de espacios para el empoderamiento en derechos. Las compañeras allí presentes, agregaron que las autoridades ancestrales juegan un papel importante, y por ello, hay que sensibilizarlos para que apoyen los derechos de las mujeres.

El segundo día, liderado por Carlos Flores y Melisa Gorondy Novak de Asuntos del Sur, por medio del árbol de sororidad, una metodología de reconocimiento y articulación de propuestas, las mujeres lideresas señalaron las raíces que dan origen a sus luchas. Es decir, desde dónde parten: desde la violencia familiar, el patriarcado y su herencia, la democracia de los hombres y derechistas, el modo de producción esclavista, entre otros. Cada una partió desde una historia de lucha y resistencia, para alcanzar sus logros, los cuales se volvieron las ramas del árbol construido, como la creación de organizaciones sociales, el desarrollo de protección a la niñez, la discusión política y pública de los derechos y problemáticas como el cuerpo, los derechos sexuales y reproductivos, entre otros.

Finalmente, Ch’umilkaj Nicho, música cakchikel de Comalapa, sintetizó claramente los puntos, a modos de compromisos, que todas aceptaron:

  1. Aprender a sanar desde nuestras prácticas ancestrales.
  2. Reconciliarnos, no hacer guerras.
  3. Desarrollar estrategias de encuentros
  4. Exigir derechos históricos que nos permitan salvaguardar nuestros principios
  5. Movilizarnos en los sistemas jurídicos junto a actores de estado comprometidos
  6. Defender el grito de la tierra
  7. Trabajar por una revolución educativa interculturalizada con enfoque étnico.
  8. No olvidar que para educar nosotras debemos tener paz y amor con nuestras prácticas
  9. Tejer redes de confianza con lo que ya se está construyendo
  10. Fortalecer las investigaciones de nuestras justicias
  11. Luchar por aquellos espacios que nos permitan dialogar con las agendas globales
  12. Aprender a decir la verdad, haciendo visibles nuestras resistencias
  13. Desarmarnos desde nuestras formas espirituales, en armonía con las hierbas,  los ríos y montañas
  14. Ser luz en movimiento
  15. Endulzar nuestras palabras y reverdecer nuestros caminos
  16. Descolonizar nuestros pensamientos, teniendo coherencia desde lo que hacemos y decimos
  17. Educar desde nuestras experiencias, y no acomodarnos en el discurso.

Nutrida, amplia, diversa y emotiva experiencia con colectivos y organizaciones de mujeres en tierras mayas, contando con el apoyo de Sector de Mujeres y Las Poderosas Teatro, y de decenas de lideresas que nos ayudaron en este andar. Abrimos caminos con Mucho con Poco y Asuntos del Sur, conociendo las agendas referidas a justicia y reparación, memoria histórica, memoria y soberanía del cuerpo, medios alternativos y feministas, el tejido como posición política y muchas otras más.

A América Latina se la conoce desde sus organizaciones de base. Seguiremos articulando por estas tierras...

 

*Por Carlos E. Flores y Melisa Gorondy Novak