Trayendo a la sociedad de vuelta. El papel de Activa el Congreso en la campaña para la legalización del aborto

La democracia liberal y representativa supone un marco de participación amplio y abierto para la ciudadanía. No obstante, son pocos los “actores de veto” que, en la práctica toman las decisiones. Estos se reducen a las y los representantes o miembros del Congreso y al Presidente y autoridades ejecutivas. Así, se genera una falta de control público y social;  lo que se denomina como accountability, tanto horizontal como social.

Esta falencia detectada de desarrollo de instrumentos de participación ciudadana, está estrechamente ligada al empoderamiento ciudadano(Smulovitz y Peruzzotti, 2002). Para ello se requiere mayor información disponible, respeto de los derechos individuales y la publicidad y transparencia de la toma de decisiones de los distintos poderes (ejecutivo, legislativo y judicial). Es decir, lo que Oszlak (2013) determina como “Estado abierto”, pero que el resto de autores hablan de “gobierno abierto”.

A razón de esta situación de “crisis de representación”, los actores que desean influir en el proceso político con fines de generar un mayor control social, deben hacer un trabajo de convencimiento y seguimiento a las autoridades decisorias. Normalmente, quienes pueden realizar ese trabajo, debido a su disponibilidad de recursos, son los partidos políticos, a través de la disciplina partidaria, los sectores religiosos y las empresas, haciendo el denominado lobby. La ciudadanía, en cambio, tiene menor posibilidad de influencia debido a varias limitantes, entre ellas, el tiempo de dedicación que requiere. Así, su participación se limita al sufragio (la elección de autoridades), no pudiendo así, influir sobre decisiones y políticas públicas que le afectan directamente.

Activa el Congreso” asumió la difícil tarea de cambiar esa situación. Ante la posibilidad que la decisión en torno a la aprobación del aborto en Argentina quedará supeditada solo a pocos sectores, varios de ellos sin conocimiento de causa sobre embarazos no deseados y las situaciones de abortos inseguros, al cual normalmente acceden mujeres de escasos recursos; de esta manera, la práctica del aborto plantea problemas de inequidad y refuerzan las diferencias entre los sectores sociales. Por estos motivos, un grupo de activistas decidió traer a la población de vuelta al Congreso, entendiendo el aborto como un problema público que, particularmente, afecta a los derechos reproductivos y la salud física, psíquica y social  de las mujeres y, por ello, necesita estar en el centro del debate social.

Dicha tarea no resultó fácil. El Congreso o Asamblea Legislativa, es quizás una de las instituciones más anquilosadas de la democracia representativa. Sus miembros, a menudo, son objeto de críticas por su falta de representatividad y su alejamiento con sectores de la sociedad civil. En la última encuesta de Latinobarómetro, en promedio, el 42% de la población en América Latina no confía en el Congreso y el 36% confía poco. Sin embargo, a pesar de esta baja legitimidad, legisladores y legisladoras siguen teniendo en su potestad la posibilidad de decidir sobre las normas que rigen nuestras sociedades, dirimir los grandes debates que enfrentan nuestras sociedades y deliberar al respecto. Entonces, reactivar el Congreso implicaba no solo hacer que la ciudadanía vuelva a creer que puede influir en los y las congresistas, sino también que éstos vuelvan a ver a la ciudadanía como un actor válido.

Para ello, se creó una plataforma online que posibilita que cada ciudadano y ciudadana pueda comunicarse directamente con sus representantes a través de tuits, mensajes de Facebook e, incluso, llamadas a sus despachos. Además, la plataforma te brinda mensajes pre-escritos: “Hola! Estuve buscando declaraciones tuyas pero no encontré nada que aclare cómo vas a votar sobre la ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo…”, y un repositorio de documentos y argumentaciones para que, la persona que se comunique con el o la legisladora, intente convencerla de manera informada.

 Tan simple como suena, “Activa el Congreso” hizo que usuarios y usuarias envíen mensajes a sus representantes en más de 160.000 ocasiones. La página web de la plataforma tuvo 1,3 millones de visitas durante todo el proceso, con más de 172.000 usuarios (72% fueron mujeres y 40% jóvenes entre 18 y 24 años). Sus impactos fueron múltiples: se generó un nuevo relato con respecto a la capacidad ciudadana de influir directamente en la toma de decisiones y, de hecho, 3 diputados de La Pampa que cambiaron su voto a último momento a favor del aborto, fueron a su vez, los más “activados” mediante tuits y llamadas.

No obstante, esto no hubiera sido posible sin un considerable trabajo de campaña activista. “Activa el Congreso” estuvo activo a su vez en Twitter,  Facebook e Instagram, a través de videos virales grabados por los y las mismas activistas, articulación de diversos movimientos y grupos, acción de calle en las vigilias, pañuelazos y otros momentos de manifestación pública.

Más allá de la campaña por el Aborto legal, seguro y gratuito, “Activa el Congreso” se perfila como un mecanismo innovador para introducir a la ciudadanía como un actor con alta capacidad de presión e influencia en los procesos de toma de decisiones. Las tecnologías digitales y el ingenio comunicacional permiten que, a pesar de no tener ni los recursos ni el tiempo de dedicación que tienen los lobbistas profesionales, la ciudadanía pueda ejercer un rol más activo y tener mayor presencia en la política.

Bibliografía

Oszlak, O. (2013). Estado abierto: hacia un nuevo paradigma de gestión pública. Presentado a Congreso CLAD Montevideo.

Smulovitz, C. & Peruzzotti, E. (2002). Accountability Social: la otra cara del control. En Peruzzotti, E. & Smulovitz, C. (eds.). Controlando la Política. Ciudadanos y Medios en las Democracias Latinoamericanas. Bueno Aires: Grupo Editorial Temas.

Publicado por:
Cristian León
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Cristian León

Lidera el nuevo proyecto de Asuntos del Sur, #InnovaPolíticaLatAm. Licenciado en Ciencias Políticas de la Universidad Catolica Boliviana “San Pablo”. MSc en Estudios Críticos del Desarrollo del CIDES-UMSA. Investigador social en temáticas relacionadas a internet, política, tecnologia y sociedad.