Censura y vigilancia en Latinoamérica. La importancia de defender nuestras libertades

La libertad de expresión es uno de los derechos fundamentales reconocidos por la Declaración de Derechos Humanos de la ONU y por la mayoría de las constituciones políticas de los países. La libertad de expresión asegura las libertades políticas, contribuye a la libertad de información y de opinión. Desde su creación,  internet se ha identificado como un espacio de libertad de información, de opinión, de pensamiento, de comunidad y de compartir conocimiento; y también como un medio de comunicación alternativos en caso de ser necesario. La declaración de la independencia del ciberespacio de Barlow puede ser muy ilustrativa al respecto, a continuación unos fragmentos de la misma:

  • “Declaro el espacio social global que estamos construyendo independiente por naturaleza de las tiranías que estáis buscando imponernos (se refiere a los gobiernos). No tenéis ningún derecho moral a gobernarnos ni poseéis métodos para hacernos cumplir vuestra ley que debamos temer verdaderamente”.
  • “El Ciberespacio está formado por transacciones, relaciones, y pensamiento en sí mismo, que se extiende como una quieta ola en la telaraña de nuestras comunicaciones”.
  • “En nuestro mundo, sea lo que sea lo que la mente humana pueda crear puede ser reproducido y distribuido infinitamente sin ningún coste. El trasvase global de pensamiento ya no necesita ser realizado por vuestras fábricas. Estas medidas cada vez más hostiles y colonialistas nos colocan en la misma situación en la que estuvieron aquellos amantes de la libertad y la autodeterminación que tuvieron que luchar contra la autoridad de un poder lejano e ignorante. Debemos declarar nuestros "yo" virtuales inmunes a vuestra soberanía, aunque continuemos consintiendo vuestro poder sobre nuestros cuerpos. Nos extenderemos a través del planeta para que nadie pueda encarcelar nuestros pensamientos”.
  • “Crearemos una civilización de la Mente en el Ciberespacio. Que sea más humana y hermosa que el mundo que vuestros gobiernos han creado antes”.

El movimiento de los indignados y la primavera árabe son claras muestras de cómo es que la red puede ser una herramienta fundamental para gestar movimientos políticos. No sólo se tuitea la protesta, sino que se sale a la vida real a defender lo que uno considera correcto, y todo esto se discute y organiza en grupos de Facebook y foros de discusión. No es intención de esta entrada explicar la importancia de internet para la vida política 3.0, pero es necesario poner en contexto la importancia que tiene internet para la democracia, pues es un espacio de diálogo y organización colectiva. De ahí la importancia de cuidarlo de la censura y vigilancia de cualquier persona o entidad.

Edward Snowden, Chelsea Manning, Julian Assange y Christopher Wylie son nombres notables y asociados a grandes escándalos sobre el uso y manejo de la información por parte de los gobiernos en los últimos años. Snowden, en específico, creó gran revuelo al revelar que el gobierno estadounidense cuenta con grandes proyectos de vigilancia masiva en todo el mundo. Wylie, por su parte, es el informante del escándalo de Cambridge Analytica, que no se relaciona a gobiernos como tal pero que sí parece ser un duro golpe a la democracia, pues todo indica que la consultora tenía la capacidad de influenciar los comicios electores en los que tenía participación, mediante estrategias de marketing a la medida de cada perfil de votante; esto último fue posible gracias a la información extraída mediante una aplicación de Facebook.

Todo lo mencionado hasta el momento pone en evidencia dos cosas: primero, nuestra información es muy importante y nadie tiene derecho a verla sin nuestro consentimiento informado, ni violar nuestra privacidad. Segundo, internet es un espacio de libertad de expresión que no puede ser censurado a conveniencia de ninguna empresa o gobierno.

En este sentido, nos gustaría llamar la atención sobre la censura y vigilancia en América Latina, para esto se han recopilado los casos más recientes, sonados y comprobados de los últimos años:

  • Según Transparency Toolkit & Privacy International, 18 países latinoamericanos han adquirido o estado en negociaciones de adquirir algún tipo de software de vigilancia, 12 de ellos de la empresa HackingTeam (retomaremos este punto más adelante).
  • Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, México y Panamá han comprado licencias de Galileo, el producto de HackingTeam, un malware que permite tomar control remoto de una computadora o un celular. Esto significa que el equipo infectado podría encender la cámara o el micrófono, transmitir y volver a apagarse sin que el dueño se entere; también permitiría revisar todos los registros en el teléfono, chats, correos, documentos; acceder a la ubicación y en general a toda la información almacenada en el equipo.
  • Este tipo de software puede usarse para la investigación de delitos de diversa índole, en el marco de procedimientos legales de distintos países. Sin embargo, para los casos de México, Ecuador y Panamá, se usaron para espionaje político. De hecho, el ex-presidente de Panamá tiene una orden de aprehensión por este delito.
  • También son de destacar los casos de FinFisher en México, Venezuela y Paraguay, un software con características similares a Galileo. En este ocasión no sabe exactamente quiénes y contra quiénes se ha usado el malware.
  • PackRat en Argentina, Brasil, Ecuador y Venezuela, una campaña de desinformación e infección de malware que pretendía infectar principalmente a los opositores políticos y periodistas independientes de dichos países, con malware de similares características que FinFisher y Galileo. Esto se lograba mediante el envío y ejecución de algún archivo adjunto infectado por correo electrónico, páginas falsas que pretenden hacerse pasar por legítimas o bien con enlaces a páginas maliciosas.
  • Gobierno espía en México, el caso Pegasus, un software con características similares a los anteriores, con el que se intentó infectar a varios activistas de derechos humanos denunciantes de la desaparición de 43 estudiantes normalistas en Ayotzinapa, periodistas que investigaron casos de corrupción que involucran al presidente Peña Nieto, entre otras personas cuya labor buscaba transparentar diferentes situaciones que involucran violencia o corrupción desde el gobierno.
  • En lo que a censura se refiere, los casos concretos más notables se encuentran en Venezuela, Ecuador y Brasil. El primero con el bloqueo a ciertas páginas de noticias independientes, el segundo con los apagones de internet en 2017 y el tercero con los bloqueos a WhatsApp en 2015 y 2016.
  • Varios países de la región han pretendido controlar de forma más dura los contenidos en la web bajo el paraguas normativo de leyes dirigidas a otros fines, por ejemplo, en Argentina se pretendía usar la Ley contra la Discriminación para controlar los contenidos en internet, caso similar de la ley contra el odio en Venezuela y la ley de protección del derecho a la intimidad en Ecuador. En el caso de Bolivia cabe resaltar la susceptibilidad que causó apertura de la Dirección de Redes Sociales.

Queda claro que la censura y la vigilancia son asuntos que no podemos ignorar, que ya no están lejos de nuestra realidad latinoamericana y que es necesario tomarlos en serio. Esto para asegurar mayor transparencia, mayor libertad de expresión e información y una democracia más fuerte. Además, estos últimos meses han sido claves para entender la importancia que tienen nuestros datos, por lo que resulta fundamental defenderlos, tanto de los privados como de los gobiernos.

Fuentes:

Bonifaz y Delgado. 2018. Casos verificados de uso ilegítimo de software de vigilancia por parte de gobiernos de América Latina 2015-2016. Revista PUCE. Pontificia Universidad Católica del Ecuador.

Derechos Digitales. Entradas de Blog y “Hacking Team Malware para la Vigilancia en América Latina”.

Publicado por:
Esteban Calisaya
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Esteban Calisaya

Licenciado en Economía, está finalizando un diplomado en métodos cuantitativos para el análisis económico y otro en educación superior. Se ha desarrollado principalmente en el área de la investigación, sin embargo también le gusta salir del escritorio y ensuciarse las manos a menudo. Miembro fundador del Youth Observatory, organización que busca inmiscuir a más jóvenes en los debates de gobernanza de internet. También ha trabajado en proyectos de hacktivismo en temas de género como es #HackeandoAlMachismo | Tw: @hugo_esteban